Artes marciales
Cómo elegir un conferenciante para tu empresa: liderazgo, acción y artes marciales
Para elegir un conferenciante empresarial, define primero qué debe comprender o hacer el público después. Contrasta la experiencia del ponente, pide ejemplos del enfoque y acuerda una sesión adaptada que deje una aplicación concreta, además de inspiración.
Empieza por el público, no por una frase impactante
“Queremos motivar al equipo” es un punto de partida, pero todavía no es un encargo preciso. ¿Se trata de directivos que deben decidir con incertidumbre, comerciales que necesitan entender un cambio o empresarios que están revisando su modelo? La misma historia no aporta lo mismo a todos.
Redacta un objetivo observable: que el público identifique una decisión pendiente, formule una hipótesis de negocio o acuerde una primera acción. No puedes atribuir el resultado de toda una empresa a una charla. Sí puedes diseñar una sesión que facilite una conversación útil y un siguiente paso.
Qué comprobar antes de contratar a un ponente
Pide una muestra de su forma de comunicar: una entrevista, una grabación o una conversación de preparación. Comprueba que puede explicar un caso con contexto, dificultades y límites, no únicamente con el desenlace favorable.
Solicita una propuesta que detalle público, objetivo, contenido, duración, preguntas y necesidades técnicas. Aclara los honorarios y condiciones, y acuerda si habrá grabación y cómo se utilizará. El formato debe responder al evento, no al revés.
Para una jornada de empresarios o una convención en Valencia, valora la cercanía al tejido empresarial y la experiencia relevante. Para un equipo especializado, contrasta además que el enfoque tenga relación con sus decisiones. La notoriedad puede atraer atención; la pertinencia hace que esa atención sirva para algo.
Mi enfoque: experiencia de empresa y disciplina del deporte
Soy Sergio Brisa, empresario y cofundador de Miobio Sport. Llevo 30 años creando y dirigiendo empresas y 45 años como deportista. Las artes marciales, incluido el Krav Maga, me han acompañado y forman parte de mi manera de entender la preparación y la actitud.
En mis conferencias parto de casos de mis empresas y de otras compañías: cómo aparece una idea, cómo se desarrolla y qué ocurre cuando el empresario debe cambiar de rumbo. Mi formación en coaching ejecutivo complementa esa mirada con preguntas. Mi propuesta es vincular las experiencias con el trabajo del público, sin presentar una historia personal como fórmula infalible.
Analiza, decide y actúa: una aplicación empresarial
Utilizo las artes marciales como una analogía de preparación y criterio, no como una invitación a tratar al equipo o al cliente como adversarios. En la empresa hay que negociar, escuchar y colaborar. La firmeza también consiste en reconocer que necesitas ayuda o que una decisión debe cambiar.
Analiza: separa hechos, interpretaciones y datos que faltan. Antes de responder a una caída de ventas, distingue menos oportunidades de una peor conversión o una menor repetición. Cada caso requiere una respuesta diferente.
Decide: define qué puedes resolver ahora, quién tiene autoridad y qué riesgo aceptas. No todas las decisiones requieren la misma velocidad. Una prueba reversible admite más rapidez que un compromiso difícil de deshacer.
Actúa: asigna una persona y una fecha al siguiente paso. Después revisa el efecto y corrige. Mantener la calma no significa quedarse quieto; ser activo tampoco significa confundir urgencia con dirección.
Una dinámica para que la conferencia continúe en el trabajo
Propuesta de ejercicio, adaptable al evento: cada participante anota una decisión pendiente y la divide en tres columnas: hechos, opciones y siguiente acción. Después comparte la hoja con otra persona, que pregunta qué supuesto está dando por cierto y qué necesita comprobar.
El cierre no exige una declaración heroica. Basta con una acción concreta, un responsable y un momento de revisión. Ejemplo hipotético: un equipo pospone una propuesta porque espera toda la información. Puede identificar qué dato es imprescindible, pedirlo a su responsable y fijar cuándo decidirá con lo disponible.
La acción final puede ser pequeña. Lo importante es que responda a un problema real y que el público sepa cómo continuar al regresar a su trabajo. Esta dinámica es una propuesta editorial de aplicación, no la descripción de un resultado ya obtenido en un evento.
Qué enviar al solicitar una conferencia
Incluye fecha, lugar, tipo y tamaño aproximado del público, reto del encuentro, duración disponible y formato deseado. Añade qué mensajes ha recibido ya el equipo y qué asuntos requieren cuidado. Con esa información se puede valorar el encaje y preparar una propuesta responsable.
Mi criterio es sencillo: una conferencia merece la pena cuando la gente reconoce su realidad, se plantea una pregunta mejor y encuentra una acción que puede llevar a la práctica. Impactar tiene valor cuando ayuda a actuar con más criterio y humanidad.
Preguntas frecuentes
¿Qué temas encajan en una conferencia de Sergio Brisa?
Emprendimiento, reinvención del modelo de negocio, tecnología al servicio de las personas y disciplina para decidir y actuar, a partir de experiencia empresarial y aprendizajes del deporte.
¿Una conferencia sobre artes marciales incluye combate o ejercicio físico?
El enfoque descrito aquí es una analogía aplicada al liderazgo y la empresa. No presupone combate ni práctica física. Cualquier actividad adicional tendría que acordarse expresamente según público, espacio y condiciones.
¿Qué debo pedir para evitar una charla demasiado genérica?
Un objetivo para tu público, ejemplos relevantes, una propuesta de aplicación y una conversación previa sobre el contexto. Aclara también cómo se adaptará el contenido y qué quedará fuera de la sesión.
Fuentes y contexto
Los criterios y ejercicios son propuestas de Sergio Brisa. Los ejemplos hipotéticos se identifican en el texto. Estas referencias permiten contrastar el contexto y la trayectoria mencionados.
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